Muchos guiones, muchas preguntas

lasillaUn total de veinte cineastas, guionistas y «colaboradores» compiten en la categoría Mejor Guionista de los premios La Silla. Con este galardón, ADOCINE quiere honrar al escritor cinematográfico, pero hay tanta disparidad entre los nominados que más bien trivializa nuestro oficio.

El próximo domingo 17 de noviembre, la Asociación de Profesionales de la Industria del Cine (ADOCINE) realizará la primera entrega de La Silla, premiación creada para reconocer todas las disciplinas involucradas en un filme. El galardón fue bautizado con este nombre en honor a la película de 1963 basada en un monólogo del dramaturgo Franklin Domínguez.

Como no he visto La silla, no puedo valorar su estética, pero gracias a una crítica del periódico El Caribe (publicada poco después de su estreno en los teatros Colón y Elite) tengo una idea del argumento: en esa silla que simboliza un tribunal, el joven Luis Manuel González entona su mea culpa por delatar compañeros de una conspiración contra Trujillo.

La silla tendrá méritos como producción cinematográfica, sobre todo por su aparente economía de recursos, pero yo hubiera propuesto «Palau» como nombre para estos premios. No obstante, entiendo que así como ocurría a principios de los 60, cuando Domínguez cosechaba éxitos con su película, hoy el trabajo de Palau se considera «cine de aficionado».

En su momento, celebramos la creación del premio, pues los únicos galardones concedidos a la comunidad cinematográfica dominicana pertenecían al Soberano (antes Casandra) y básicamente en tres categorías: Mejor Película, Mejor Actriz y Mejor Actor. En esta premiación, la Asociación de Cronistas de Arte (ACROARTE) es responsable de presentar candidatos y, conforme al criterio de sus miembros, escoger los ganadores.

Con La Silla, los y las cineastas del país reciben un merecido espaldarazo (o al menos eso parece), ya que ADOCINE premiará renglones tradicionalmente ignorados como Musicalización, Sonido, Producción, Maquillaje, Vestuario o Efectos Especiales. Asimismo, otros más conocidos como Mejor Director y, por supuesto, Mejor Guionista. Es en esta categoría, que pretende exaltar al escritor de cine más destacado del período noviembre 2012-octubre 2013, donde encontramos más incongruencias y desaciertos.

 ¿Nominar o complacer?

Las cifras hablan por sí solas: 15 guiones, 20 candidatos (entre directores, guionistas y «colaboradores») y todas las combinaciones posibles, desde «director-guionista» hasta «escritor-colaborador». La lista de candidatos es tan extensa que cualquiera diría que la pauta para nominar fue «no dejar fuera a nadie».

Otro detalle llamativo es el intervalo que ADOCINE escogió para premiar al Mejor Guionista: todos los guiones pertenecen a películas estrenadas entre el 1 de noviembre de 2012 y el 31 de octubre del presente año. ¿Por qué en ese lapso? ¿No es más lógico premiar el guión sobresaliente de 2012 y esperar la segunda entrega de La Silla para nominar los correspondientes a 2013?

Mi preocupación no tiene que ver solamente con la organización del premio, sino con aspectos de valoración. Por ejemplo, los éxitos de ¿Quién manda?, un guión escrito por Daniel Aurelio y Ronny Castillo, están más frescos que la relación de méritos de La lucha de Ana. Además, cuando revisas las nominaciones, surgen otras dudas: ¿bajo qué criterio juntaron Profe por accidente y Jaque mate en una misma categoría? ¿Por qué aparecen candidatos con dos guiones?

En galardones cinematográficos, la simple nominación ya es un premio. Por eso sigo sin comprender qué sentido tiene esta «masificación». La votación al Mejor Guionista 2013 está reservada a miembros de ADOCINE. ¿Cuál será el sistema? ¿Leer y estudiar cada texto? ¿Valorar parámetros argumentales o de estructura? ¿Tener en cuenta la evolución de personajes?… ¿O hacer «clic» en la película que causó más ruido?

A la espera del ganador o los ganadores, he visto por segunda vez la mayoría de películas (menos Sanky panky II) cuyos guiones están en competencia. La cantidad de información que aporta esta categoría es tal que podemos «radiografiar» nuestro oficio en los últimos doce meses:

Quiénmanda¿Quién manda? El director. Si no me creen, revisen la lista de nominados. El director dominicano escribe (José María Cabral, Bladimir Abud, Alfonso Rodríguez) y cuando su historia necesita bisturí, busca ayuda en «colaboradores», la fórmula de escritura más popular entre nuestros cineastas. Siete guiones nominados a La Silla son resultado de colaboraciones: El rey de Najayo, Ponchao, Jaque mate, El hoyo del diablo, Los súper, Sanky panky II y ¿Quién manda?

laluchadeanaLa lucha de… ella. Ningún guión nominado tiene firma de mujer. Por tanto, o pocas guionistas están escribiendo, o colar un guión es más complicado si su autor no es hombre (en la actualidad, Leticia Tonos es la única directora-guionista reconocida). Tal vez por eso, en marzo de 2014, la Dirección General de Cine (DGCINE) celebrará la quinta edición del Festival Internacional Mujeres en Corto. Apoyamos esta iniciativa, aunque creemos que la igualdad se construye en los mismos espacios de competencia, no separando por género.

aritmodefeA ritmo de comedia. El 2013 pasará a la historia como un año de evolución temática: más dramas y nuevas incursiones, específicamente en documental (La montaña) y ciencia ficción (Biodegradable). Sin embargo, la comedia sigue siendo el género por excelencia. De los 15 guiones nominados a La Silla, 8 son de esta categoría, 6 cumplen patrones dramáticos (uno de ellos, A ritmo de fe, con elementos de musical) y la única historia de terror es El hoyo del diablo.

Foto-de-PonchaoPonchao, pero en paridad. Un gran descubrimiento (hablo de manera personal, claro) ha sido la idea de guión que maneja ADOCINE, pues estas nominaciones demuestran que su valor como texto cinematográfico depende exclusivamente de cifras en taquilla (si Haneke fuera dominicano, el guión de Amour no estaría en competencia porque tal vez sería un «clavo»). Al momento de votar, ¿qué tendrá más importancia? ¿El guión en sí mismo o el nombre del director? ¿Por qué ganaría Mi angelito favorito a Lotomán 2.0? ¿El teniente Amado es un personaje más completo que Ana simplemente por haber existido?

Y La Silla es para…

A veces, opinar de cine en nuestro país es incómodo, y más aún si formas parte de esta pequeña familia cinematográfica (eso somos, créanme). Para el cineasta dominicano, la crítica es un estorbo y resulta gracioso porque todos juran que seremos la vanguardia del cine latinoamericano aplaudiendo cualquier ocurrencia visual, señalando únicamente la «buena fotografía» del filme, callando ante los desaciertos narrativos.

Al igual que ustedes, espero con mucha curiosidad los resultados de La Silla, pero también los ataques directos o indirectos a esta nota. ADOCINE tiene que revisar su premiación, mejorando, entre otros aspectos, el criterio para nominar guionistas. De lo contrario, seguiremos hundidos en esta autocomplacencia que nada aporta, salvo alardear de 12, 15 o 20 películas anuales.

Si el domingo no gana un buen guión, olviden el sueño de ser industria. ¿Qué vamos a exportar? ¿Efectos especiales?

Buenas historias,

Pi

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